Un ordenador no es como cualquier otra máquina que únicamente necesita mantenimiento físico en sus componentes, sino que por la misma propiedad de estos, el mantenimiento se debe llevar de igual forma a nivel lógico. SEn el terreno de los ordenadores se distinguen dos tipos de mantenimiento: el mantenimiento correctivo y el mantenimiento preventivo.
Como el nombre de cada uno de ellos indica, uno se refiere al mantenimiento que se le da a un equipo cuando el problema se ha presentado y se requiere una solución (corregir) y el otro se encarga de prevenir con diversas técnicas la aparición de los errores que hagan necesarias las labores de corrección. Uno de los componentes a los cuales es más fácil aplicarle un mantenimiento preventivo lógicamente hablando es al disco duro. La desfragmentación de disco es una de estas labores que se debe llevar a cabo periódicamente para optimizar el rendimiento del disco.
Primero que nada hay que entender que es la desfragmentación. La desfragmentación es el proceso por el cual los datos en un disco se unen, uno tras de otro, de manera contigua y sin dejar espacios entre ellos. Cuando instalamos programas, eliminamos archivos o movemos y copiamos carpetas, por el mismo uso del dispositivo estos archivos tienden a no quedar contiguos. Es decir, una misma parte de un archivo puede quedar al inicio del disco y la otra parte al final, lo que vuelve ineficiente la lectura del archivo y provoca retrasos en ella. Al desfragmentar un disco, como mencionamos, lo que se pretende es que todos los bloques de archivos queden contiguos para así tener un rápido acceso a ellos.
El propio Windows cuenta con una herramienta desfragmentadora de discos, sin embargo, una herramienta gratuita y muy potente es Defraggler, que permite realizar de manera sencilla y segura el ya mencionado proceso de desfragmentación.