El primer consejo que podemos darte es cerrar las aplicaciones que actualmente están utilizando más memoria RAM. Para hacerlo, comienza presionando Control + Alt + Suprimir y accede al Administrador de tareas cuando se te solicite al usar esta combinación de teclas. Una vez dentro, haz clic en "Memoria" para ordenar las aplicaciones y visualizar primero aquellas que están consumiendo más RAM.
Una vez te encuentres en el Administrador de tareas con las tareas ordenadas según la cantidad de memoria RAM que utilizan, podrás comenzar a tomar decisiones cerrando las aplicaciones que consideres prescindibles en ese momento. Simplemente haz clic derecho en la aplicación que deseas cerrar y selecciona la opción "Finalizar tarea" que se mostrará en el menú desplegable. Al hacerlo, la aplicación se cerrará y liberarás la memoria RAM que estaba siendo utilizada.
La segunda opción consiste en deshabilitar las aplicaciones que se inician con Windows 10 para ahorrar memoria RAM desde el principio y lograr un inicio más veloz del sistema operativo. Para hacerlo, nuevamente, comienza presionando Control + Alt + Suprimir y accede al Administrador de tareas. Una vez allí, haz clic en la pestaña "Inicio" en la parte superior para visualizar la lista de aplicaciones que se inician con Windows.
Dentro de la categoría de "Inicio", selecciona "Impacto de inicio" para visualizar las aplicaciones que consumen más recursos en la parte superior. A continuación, haz clic derecho en la aplicación deseada y elige la opción "Deshabilitar". Al desactivar las aplicaciones de inicio, evitarás que se inicien automáticamente al encender la computadora.