Los sistemas operativos fallan, todos lo hacen de vez en cuando. Por lo general, cuando Windows detecta estos fallos es capaz de resolverlos automáticamente, o incluso de seguir funcionando relativamente bien a pesar de ellos, aislando esos fallos. Pero hay veces en las que Windows no puede recuperarse de un error de sistema o calcula que no va a poder hacerlo, y entonces decide que lo mejor es pararlo todo.
Hay varios tipos de errores que pueden provocar un pantallazo azul. Algunos comparten causas y soluciones similares, mientras que otros son completamente distintos y requieren enfoques diferentes. Cada vez que aparezca un pantallazo azul, observarás un nombre de error específico que indicará el tipo de problema que has encontrado.
Lo primero que debes intentar es siempre reiniciar el ordenador, ya que con suerte, si no es un error grave Windows debería ser capaz de solucionarlo al reiniciar el sistema operativo. En la mayoría de los casos son errores puntuales, y con solo reiniciar Windows 10 ya se solucionarán y podrás seguir usando sin problemas el sistema operativo.
Pero hay otras veces en las que esto no es suficiente. Algunos errores tienen una solución común, como por ejemplo los siguientes:
Si los errores mencionados surgen después de actualizar a Windows 10, se aconseja acceder al modo seguro y desinstalar la actualización desde el panel de control. En caso de que aparezcan sin una actualización reciente, puedes intentar tres soluciones: desinstalar antivirus que pueda causar problemas, reiniciar sin dispositivos externos, o eliminar un controlador recién instalado que pudiera ser la causa del inconveniente.