Tu viejo PC está remando y en las últimas, así que piensas en cambiarlo y agradecerle su buen y leal servicio. Pero hay tanta oferta que te cuesta elegir. Para elegir las preguntas correctas, tendrá que hacerse las preguntas correctas, y la mejor manera de hacerlo es tener en cuenta sus necesidades para evaluar los criterios que le parezcan más relevantes: movilidad, potencia de cálculo (procesador y RAM), almacenamiento (tamaño del disco duro), calidad de la pantalla (tarjeta gráfica) y ventilación.
Por motivos profesionales o simplemente por razones prácticas, está pensando en comprar un portátil. Hubo un tiempo en el que se achacaba a los ordenadores portátiles su falta de potencia. Hoy en día, con los considerables avances en la miniaturización de los componentes, puede encontrar un portátil que le satisfaga en términos de rendimiento y calidad a un precio asequible.
Es fácil de transportar, suele ser elegante y además puedes conectarlo a un monitor más grande para mejorar tu entorno de trabajo. Pero ten en cuenta que un portátil siempre será más caro que un PC de sobremesa con las mismas prestaciones. Además, cuando se trata de reparar y actualizar el ordenador, no se puede hacer mucho con un portátil, mientras que con un PC se puede cambiar casi todo o todo a un precio razonable. A la hora de elegir un portátil, hay que tener en cuenta un criterio muy importante: la duración de la batería. Cuanto más potente es un portátil, más energía consume. Para juzgar la duración de la batería del PC que quieres comprar, considera comprobar la capacidad de la batería (expresada en mAh) y el número de celdas (6 celdas de media). Cuanto más altas sean estas cifras, más duradero será el ordenador.
IMPORTANCIA DEL PROCESADOR